dreamsofalostsoul
Woodland Realm
marvelous, opaque, orb. night-light for the world ☾
This is a composite of meteor images captured during the Perseid maximum in the morning of the 12th of August 2016. Image credit: Michael Nolle
La historia de Tomotada y Aoyagi
En la era Bummei (1469 - 1486) vivió el samurái Tomotada, quén trabajaba para el daimyō de Noto. Nacido en Echizen, desde muy joven trabajó como paje en Noto; el daimyō lo instruyó en el arte de la guerra para que se convirtiera en un gran samurái. Además de lograr aquello, Tomotada creció y se convirtió en un hombre bello, amable, decidido y admirado por sus compañeros y los servidores del palacio.
Cuando cumplió los veinte años fue elegido para cumplir una misión especial en la capital, Kyoto. Como en el trayecto debía pasar por Echizen, Tomotada pidió permiso para visitar la casa materna.
El día del viaje hubo una tormenta de nieve que dejó a todo el país cubierto de blanco. A pesar de que Tomotada tenía un estupendo caballo, este avanzaba con lentitud y cansancio debido al clima. El camino tenía tantos accidentes y lugares inciertos que no pudo llegar al hogar materno.
Reclinado en un árbol, tan agobiado como su corcel, Tomotada cerró los ojos por unos momentos; al abrirlos, notó que no muy lejos había una tenue luz, había una choza rodeada de árboles en medio de la tempestad de nieve, y se apresuró a llegar para solicitar posada. Una anciana abrió la puerta cuando escuchó los golpes que Tomotada daba en las ventanas. Al ver al bello extranjero, le permitió la entrada inmediatamente y lo acercó a una hoguera alimentada con ramas de bambú. El esposo de la anciana le ofreció un poco de comida.
Detrás de un biombo, pudo ver la silueta de una joven mujer. Intrigado, Tomotada observaba esperando que la mujer mostrara su rostro. Al notarlo, el anciano exclamó: “Disculpe señor, detrás del biombo está mi hija Aoyagi, ella es una pobre aldeana y no merece vuestra presencia. Le ordenaré que os sirva un poco de vino y perdone sus modales, ella no ha recibido ningún tipo de educación, pues somos muy pobres”.
La mujer atendió las órdenes de su padre, y Tomotada pudo comprobar lo que la silueta ya le hacía deducir: Aoyagi era hermosa. A pesar de su ropa harapienta y su cabello desordenado, deslumbraba y se movía con tal gracia que Tomotada dudó que realmente no haya recibido ningún tipo de educación. Aoyagi sirvió el vino y los acompañó en la mesa evadiendo la mirada del samurái, pues ella también lo había encontrado muy atractivo.
Como la tormenta de nieve no terminaría pronto, el anciano lo invitó a quedarse en la choza por algunos días, hasta que el sol saliese de nuevo. El joven aceptó agradecido, y estaba feliz de poder estar cerca de aquella joven mujer que lo había deslumbrado.
Al pasar los días, los jóvenes se hicieron cercanos; de evadirse la mirada, comenzaron a mirarse fijamente por largo tiempo; después, intercambiaban unas cuantas palabras, hasta que comenzaron a dedicarse románticos versos el uno al otro. El anciano advertía constantemente a Tomotada que Aoyagi no sería una esposa digna, pues no tenía educación, además, como no estaba acostumbrada a las visitas de personas de la nobleza, sus modales eran rudos y su andar torpe. Pero Tomotada, por el contrario, admiraba la gracia y delicadeza de Aoyagi, y pensaba que ella debía de ser alguna enviada dividina.
Llegado el día de la partida, Tomotada no se sentía capaz de dejar a la mujer que amaba, así que la pidió en matrimonio a sus padres. Sorpendidos, los ancianos expresaron su preocupación, pues pensaban que el daimyō de Noto no aceptaría el matrimonio entre un samurái y una campesina, pero Tomotada no estaba dispuesto a partir sin ella. Preocupados pero agradecidos, los ancianos permitieron que el samurái se llevase a Aoyagi para hacerla su esposa.
Durante el viaje a Kyoto, Tomotada empezó a sentirse preocupado. Después de cumplir su misión, era importante conseguir el permiso del daimyō para casarse; además, temía que la belleza de Aoyagi llamara la atención, así que, en cuanto llegaron, se esforzó por ocultarla. Pero los cortesanos de Kyoto notaron el extraño compartamiento de Tomotada y finalmente desubrieron que ocultaba a una mujer hermosa.
El daimyō de Kyoto, adicto a los rostros hermosos, le ordenó a Tomotada que le llevara a la mujer que ocultaba. Este no pudo rehusarse. Tomotada estaba muy aflijido, había obrado mal al ocultarla y en tomar la decisión de casarse sin antes hablarlo con el daimyō de Noto. Sin embargo, amaba tanto a Aoyagi, más que a su señor, por lo que estaba dispuesto a huir si ella aceptaba.
Como en el palacio de Kyoto era imposible enviar cartas sin que estas fuesen interceptadas, escribió un mensaje a Aoyagi en forma de poema en chino, sabría que ella entendería lo que encerraba aquel poema.
Esperó pacientemente a recibir una respuesta, pero en su lugar recibió con pena la orden de presentarse ante el daimyō de Kyoto. Cabizbajo pero preparado para recibir su sentencia de muerte, escuchó las palabras del daimyō, leía el poema en chino que había escrito a Aoyagi.
Cuando levantó el rostro, pudo ver que aquel señor lloraba conmovido, nunca había leído un poema tan triste, y comprendió que había separado a dos personas que se amaban. En un acto de bondad, el daimyō perdonó la imprudencia de Tomotada y en ese momento ordenó que se celebrara la boda. Aoyagi apareció vestida como una verdadera princesa, resplandeciente y por sus mejillas corrían lágrimas de felicidad. Los cortesanos de Kyoto los colmaron de regalos y desearon su felicidad.
Tomotada y Aoyagi vivieron muy felices durante cuatro años. En el último año, mientras conversaban, Aoyagi gritó de dolor y se desplomó. Tomotada llamó a un médico que logró reanimarla, pero Aoyagi solo despertó para pronunciar estas palabras: “Me muero. No es algo imaginario, lo sé. Mi alma es el alma de un árbol y mi sangre es la savia de ese sauce llorón. En este momento están cortando mi árbol. Por ello ¡moriré!
El samurái no podía creer lo que escuchaba. Aoyagi se retorcía de dolor y, en un intento por detener su dolor, Tomotada la abrazó, pero en el lecho sólo quedaban sus ropajes y los broches que sostenían sus suaves cabellos. Su cuerpo se había desvanecido.
Tomotada se hizo monje budista. Se afeitó la cabeza y se hizo ermitaño. Viajó por todo Japón rezando por Aoyagi en cada templo que visitaba. En una ocasión que pasó por Echizen, decidió visitar la choza de los padres de Aoyagi. Para su sorpresa, no había rastro de choza alguna, en su lugar, había tres troncos de sauces llorones, dos gruesos y viejos, y uno delgado y joven, al ras de la tierra. Al pie de los troncos, Tomotada eirigió un monumento fúnebre, en el cual grabó textos sagrados.
www.mitosjpenespanol.tumblr.com
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🌊🏊Sharks are nice!🏄
Since its summertime and people are gonna be hitting the beach to swim and/or surf, i decided to make this informative shark post.
In the media sharks are portrayed as mean bloodthirsty and vicious creatures. Such as in movies like “The Shallows” and “Jaws”. But are sharks really that vicious? The answer is no. No they are not. Sharks are really nice and sweet creatures. I am a surfer and have been bitten a couple of times by sharks but i still know the truth… sharks aren’t evil creatures.
You may be thinking “but you’ve been bitten by one! How can they not be evil!?” Well the answer to that my bro
is simple, its all a misunderstanding. You see, sharks dont have great eyesight. They are blind as fuck. So they rely on other senses to find food. They see the silhouette of us surfers on our boards and they see it from a below angle and they think we kind look like seals, their favourite meal (as seen in the pics above). So they take just a nibble to see what the fuck we are. Once they realize we aint a seal, they go away. Why? Sharks HATE the taste of human meat. We disgusting af to them. Thats why the majority of shark attacks are just sharks bitting once and then leaving. They just wanted to know what the fuck we are bro. Its a case of mistaken identity. A misunderstanding. Have there been shark attacks where the shark bites more than once? Yeah. But thats rare and it only happens if the shark is either
(1) feeling threatened or provoked.
Or
(2) very hungry. Like, i mean STARVING.Sharks just wanna eat but they dont wanna eat us. Its just a simple misunderstanding. As you can see in the photos above, people can swim with sharks and nothing happens. Its totally fine my dudes. So there you have it, sharks are homies, not hostile.
Sources:
Jaws- https://en.m.wikipedia.org/wiki/Jaws_(film)The Shallows- https://en.m.wikipedia.org/wiki/The_Shallows_(film)
http://adventure.howstuffworks.com/shark-attack.htm
MORE INFO:
The likelihood of being attacked by a shark is thought to be 1 in 11.5 million, and only 4 or 5 people in the entire world die each year from shark attacks.[1]. If you’re still nervous about meeting one of these ocean predators, check out these guidelines to help you further minimize the chances of an encounter- http://m.wikihow.com/Avoid-Sharks-While-SurfingPLEASE REBLOG THANKS MATE
I love this, I love sharks, and I agree with this post. However, the sharks for most of the pictures are nurse sharks. Which will not hurt you, however the people swimming with the other types of sharks are PROFESSIONALS who work with sharks and know what they’re doing!! Please do not jump into a damn shark frenzy and just appreciate these beautiful creatures from a distance unless you are trained and have to knowledge to be safe around them. Thank you.
Sharks are not monsters! They are, however, wild animals that need to be treated with distance and respect.